El río Tíber (Tevere), tercer río más largo de Italia, atraviesa Roma como un hilo conductor de historia, fe y poder. Desde los orígenes de la civilización romana hasta la consolidación del Vaticano como centro espiritual del catolicismo, sus aguas han sido testigo del desarrollo urbano, político y religioso de la ciudad.



En un enriquecedor recorrido por sus orillas, las profesoras zulianas Luz Marina Zambrano y Alicia Inciarte González capturaron la esencia de este paisaje, donde cada monumento y puente refleja una etapa distinta de la historia europea.


A lo largo de sus orillas se levantan monumentos, puentes y estructuras históricas que reflejan distintas etapas de la historia romana. Muchas de estas construcciones, especialmente las que rodean el Vaticano, corresponden a obras impulsadas durante los siglos del poder papal, cuando Roma se consolidó como capital espiritual y administrativa de los Estados Pontificios.
Arquitectura que narra siglos de poder y fe
Las imágenes captadas en los alrededores internos y externos del Vaticano permiten apreciar estructuras monumentales como murallas, puentes y edificaciones que combinan estilos romanos, medievales, renacentistas y barrocos, resultado de siglos de transformaciones urbanas.

Entre ellas destacan las obras desarrolladas durante los periodos de expansión papal, cuando se reforzaron las murallas leoninas, se adecuaron caminos y se levantaron edificaciones para proteger y monumentalizar el acceso al Vaticano. Estas intervenciones respondían no solo a necesidades defensivas, sino también a una clara intención simbólica: proyectar autoridad, espiritualidad y permanencia.
El Tíber y la Vía de la Reconciliación: un eje simbólico
El curso del Tíber conduce hacia uno de los ejes urbanos más emblemáticos de la ciudad: la Vía de la Reconciliación, construida en el siglo XX como parte de un proyecto urbano que buscó reforzar el vínculo entre Roma y el Vaticano. Este camino, que conecta el río con la Plaza de San Pedro, se convirtió en un corredor simbólico de encuentro entre lo civil y lo religioso.

Las fotografías reflejan cómo el río enmarca este trayecto, integrando paisaje natural y arquitectura monumental, y mostrando la manera en que la ciudad ha dialogado con su entorno fluvial a lo largo de los siglos.
Un patrimonio urbano que dialoga con el presente de Roma
Más allá de su valor histórico, el Tíber y las estructuras que lo rodean representan un patrimonio vivo, donde conviven peregrinos, turistas y habitantes locales. Sus muros de piedra, puentes y caminos conservan huellas del pasado colonial-eclesiástico y de la Roma imperial, mientras continúan siendo escenarios activos de la vida contemporánea.




Esta serie fotográfica invita a leer Roma desde sus márgenes, entendiendo el territorio como un archivo abierto donde la historia, la arquitectura y la espiritualidad se encuentran y dialogan.
Desde Rostro Caribe promovemos una comunicación visual y periodística que reconoce los territorios como espacios de memoria, identidad y encuentro entre culturas.






