La puerta del salón se abrió con algo de timidez. Algunos jóvenes entraron en silencio, otros con curiosidad evidente. Entre risas nerviosas y miradas expectantes comenzó el primer día del Laboratorio Móvil de Comunicaciones «Narrar Chiquinquirá«, un proyecto que busca transformar el miedo en confianza, la curiosidad en liderazgo y el uso responsable de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones.

Este proyecto es ejecutado por Rostro Caribe en el marco de la iniciativa Nuestra Barranquilla, y tiene como objetivo fortalecer la participación ciudadana y las capacidades comunicativas de jóvenes del barrio Chiquinquirá, a través de procesos formativos en comunicación comunitaria y herramientas audiovisuales.
Además, cuenta con la articulación y apoyo de la Secretaría de Educación de Barranquilla, el Colegio Distrital Sagrado Corazón de Jesús y la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, aliados fundamentales para que la comunicación llegue a los territorios y fortalezca los procesos educativos y comunitarios

El primer día de «Narrar Chiquinquirá» para perder el miedo
Durante esta primera jornada, los participantes vivieron dinámicas de integración, ejercicios de expresión oral y un primer acercamiento a herramientas audiovisuales. Para muchos, fue la primera vez frente a una cámara.
“Me daba pena hablar… pero después se me quitó. Ya no sentí nada sino más bien confianza”, expresó la joven Jaibely Medina, tras finalizar el taller.
Por su parte Laura García mostró su satisfacción en la formación: «Me gustó bastante, estuvo súper bien, las dinámicas me gustaron, también como se invirtió el tiempo. Las facilitadoras estuvieron muy pendientes y atentas para saber si estabamos aprendiendo y apegados al grupo.
García es estudiante de psicología y resaltó lo «interesante del estudio móvil para aprender a expresarnos frente a la cámara y el momento en el que compartimos nuestras experiencias sobre la comunicación».
Mientras que Jefferson Otero destacó:
“Fue la primera vez que toqué una cámara así. Me pareció chévere porque tenemos ese espacio para decir lo que pensamos sin que nadie nos critique”.




El laboratorio busca crear un entorno seguro donde los jóvenes puedan experimentar, equivocarse y aprender sin temor, fortaleciendo habilidades como la comunicación asertiva, el trabajo en equipo y la creatividad digital.
Las formaciones se realizan en los salones de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, un espacio que hoy se convierte en aula viva para el aprendizaje, la creatividad y el encuentro juvenil.
Jóvenes comunicadores en formación
El proceso es liderado por las jóvenes comunicadoras sociales Nicolle Pertuz y Luz Daniela Castillo, integrantes del equipo de Rostro Caribe, quienes asumiero el reto de la experiencia formativa con la supervisión de la coordinadora de proyectos Académicos, Darcy Virginia Fernández.
A través de dinámicas lúdicas y participativas y el uso de herramientas creativas, los jóvenes comienzan a descubrir su potencial para expresar sus ideas y contar historias que reflejen la realidad del barrio.
Este enfoque integral promueve la autoestima, el liderazgo juvenil y la participación activa, consolidando un espacio donde la comunicación se convierte en un motor de transformación social y cultural en Chiquinquirá.



“Yo sabía la teoría, pero no la práctica. Eso me tenía nerviosa. Pero los chicos se sintieron bien, se rieron y aprendieron. Y yo también crecí con ellos”, señaló Pertuz.
Para Nicolle, el desafío es claro: “La meta es que ellos ganen confianza y se conviertan en agentes de cambio en su propio barrio”.
«Desde nuestra organización estamos convencidos que estos procesos son fundamentales para que los jóvenes se expresen y logren un impacto en el territorio con sus conocimientos, valores y habilidades», aseguró Fernández.
Las familias también creen en el proceso
El entusiasmo trascendió el aula. Johana De la Hoz, madre de una de las participantes, compartió:
“Mi hija llegó feliz. Le gustó mucho lo de la fotografía y aprender a usar las redes para algo más educativo. Como mamá lo veo súper chévere porque van creando habilidades”.
Cindy De la Hoz, otra madre, agregó: “Mi hijo vino muy motivado. Es un taller interesante porque hoy la tecnología es parte de su vida y esto les abre campos profesionales”.
Comunicación que transforma en el barrio Chiquinquirá
Este proyecto inicia así un proceso que busca no solo enseñar técnicas audiovisuales, sino fortalecer la autoestima, la participación ciudadana y el liderazgo juvenil. A través de un Noticiero Comunitario podrán contar historias positivas de su comunidad.




Desde Rostro Caribe, ejecutamos proyectos sociales de innovación con alto impacto en jóvenes, mujeres, líderes y lideresas en el Caribe colombiano.
Este primer día marca el comienzo de un camino donde los participantes aprenderán que su voz tiene valor y que la comunicación puede convertirse en una herramienta poderosa para transformar su entorno, porque cuando un joven pierde el miedo a hablar, empieza a descubrir su capacidad de liderar.
Rostro Caribe | Comunicación que une. Juventudes que transforman






