Más de 100 líderes y lideresas construyen colectivamente una hoja de ruta para incidir en políticas públicas desde los territorios, en el marco del Encuentro Nacional de Población Migrante y el fortalecimiento de la estrategia “Intégrate”, realizado del 16 al 20 de marzo en la capital colombiana, que se consolidó como un espacio de la construcción de una agenda social desde las voces de quienes viven la migración en primera línea.

El propósito central fue la construcción de una hoja de ruta política que asegure el acceso a derechos fundamentales. Durante las jornadas, se trabajó intensamente en la creación de agendas de incidencia que buscan eliminar las barreras de atención para quienes se encuentran en situación de movilidad humana.
Charlotte Callejas, directora de Población Migrante del Ministerio de Igualdad y la Equidad destacó que el encuentro se centró en la «construcción de las agendas sociales y políticas y de incidencia que movilicen la garantía de derechos fundamentales al trabajo, la salud, la participación y movilización ciudadana».





Callejas subrayó la importancia de la participación activa, señalando que ha observado una «participación muy cualificada de personas migrantes, retornadas, refugiadas», quienes han propuesto acciones concretas al Estado para asegurar la materialidad de sus derechos.
Justicia restaurativa y cooperación internacional
En el marco de este evento, también se participó en espacios de cooperación internacional como la CELAC, abordando temas de cuidados y reparaciones simbólicas. Callejas enfatizó la deuda histórica del Norte Global con las comunidades étnicas del Sur, mencionando que existen «cosas que están pendientes todavía de reconocer alrededor del perdón que deben el norte global al sur».

Este espacio, diseñado para fomentar la inclusión socioeconómica y cultural, reunió el liderazgo de representantes de Organizaciones de Base Comunitarias (OBS) y Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) de las regiones: Andina, Caribe, Pacífico, Orinoquía y Amazonía.
Un encuentro con liderazgo, voces y realidades territoriales
La fuerza del encuentro residió en el testimonio de quienes trabajan directamente en las comunidades. Jairo Ibarra, director de la Fundación Brisas del Norte, destacó que el evento permitió crear una «hoja de ruta que nos permita orientarnos en el territorio y reorganizarnos» para captar recursos y mejorar procesos de integración. Ibarra subrayó la necesidad de aplicar la Ley 204 para facilitar el acceso a tierras y vivienda digna en departamentos como Bolívar y Sucre.

Desde el ámbito cultural y de género, las perspectivas fueron igualmente profundas. Ixel Marcano Bauza, migrante de Caracas y artista en Medellín, compartió cómo utiliza las artes escénicas para procesar el «duelo migratorio» y salvaguardar el patrimonio cultural.


Por su parte, Natalia Ortiz, de la Fundación Frida Kahlo en Cúcuta, describió el espacio como uno de «reconexión y acogida», fundamental para la sanación de mujeres víctimas de violencias basadas en género.
Cuidado, discapacidad y resiliencia en la frontera
La labor de cuidado fue un eje transversal. Luz Marina Barroso, de la casta Ipuana en la Guajira, representó a las madres cuidadoras de la Asociación Insecó, recordando que «todos somos hermanos porque somos hijos de Má (la tierra)». En sintonía, María Camila Burbano, de la Fundación Gabriel de Jesús, enfatizó que «la discapacidad también migra», haciendo un llamado a dignificar la labor de quienes sostienen la vida.
En contextos de alta movilidad como Necoclí, Day Hernández resaltó que la estrategia «Intégrate» ha sido vital ante la salida de algunas ONG, brindando apoyo a quienes retornan en condiciones precarias. Asimismo, Adriana Agudelo, desde Pereira, insistió en la importancia de los enlaces institucionales, afirmando que «unidos vamos a lograr cosas mucho mejores para todos».




Finalmente Charlotte Callejas, también desatcó que se abordaron las «reparaciones simbólicas que deben los estados en el sur a las comunidades negras… y comunidades indígenas».
Para la directora, «el desafío es que esto lo llevemos a la implementación… que podamos validar, bajarlos a los territorios, a los departamentos, municipios y regiones de una manera muy rápida», asegurando que los equipos locales incorporen las recomendaciones hechas por la comunidad durante este encuentro histórico.




Desde Rostro Caribe estamos satisfecho por nuestro aporte en la construcción de esta agenda social que permite mostrar el trabajo realizado desde la Organización de Base Comunitario y la sistematización de experiencias realizadas cojuntamente con la Corporación Universitaria Minuto de Dios.






