La gestión ambiental de la región Caribe e Insular de Colombia recibió un impulso significativo con la firma de un acuerdo de voluntades entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y las entidades del Sistema Nacional Ambiental (SINA).
Este pacto, liderado por la ministra Lena Estrada, busca consolidar una agenda ambiental conjunta que fortalezca la resiliencia territorial y contribuya directamente a las metas del Plan Nacional de Desarrollo 2022–2026: “Colombia, potencia mundial de la vida”.

El evento, que tuvo lugar en Barranquilla, fue un espacio crucial de diálogo y articulación, reconociendo el papel estratégico del SINA en la implementación de políticas ambientales a nivel local y regional. La jornada permitió abordar temas de vital importancia para la región, desde la restauración de ecosistemas hasta la financiación de proyectos ambientales y la lucha contra la deforestación.
Diálogos constructivos para un futuro sostenible
El acuerdo de voluntades no es solo una firma, es una hoja de ruta para la acción. Durante el encuentro, se discutieron mecanismos para la restauración de ecosistemas degradados, vital para la biodiversidad y el bienestar de las comunidades. Asimismo, se puso el foco en el alistamiento institucional para definir las competencias ambientales de las autoridades indígenas, un paso fundamental hacia el reconocimiento de sus saberes ancestrales y su rol en la conservación.
Otro eje central fueron los mecanismos de financiación a través del Fondo para la Compensación Ambiental (FCA) y el Sistema General de Regalías (SGR), lo que abre puertas a nuevas oportunidades para proyectos comunitarios. Se abordaron también estrategias para el control a la deforestación y la lucha contra los delitos ambientales, desafíos que requieren de una acción coordinada y contundente.

Voces del compromiso ambiental: ministra Lena Estrada
La ministra Lena Estrada enfatizó el profundo significado de este acuerdo: “La firma de este acuerdo de voluntades nos permite ratificar el compromiso de seguir avanzando, de manera articulada, en la protección ambiental de la región Caribe e Insular y sus comunidades.
Además, definimos los aportes de las Corporaciones Autónomas Regionales y demás entidades para el cumplimiento de las metas nacionales de restauración, rehabilitación y recuperación de ecosistemas”. Sus palabras resaltan la visión de un trabajo conjunto y decidido por el futuro de la región.
Por su parte, Ayari María Rojano Marín, directora encargada de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (CRA), compartió la trascendencia de este encuentro para la región. «Celebramos que desde el Ministerio de Ambiente hayan escogido a Barranquilla y a la región Caribe para el primer encuentro regional del Sistema Nacional Ambiental en toda Colombia»,
Además Rojano Marín destacó que están «abriendo unos espacios de diálogo e interactuando entre el ministerio y las corporaciones autónomas regionales para garantizar la preservación de los bienes y servicios ambientales de todos nuestros ecosistemas».
También hizo un llamado a la participación comunitaria para fortalecer la conciencia ambiental: “Es importantísima la participación de nuestras comunidades, de nuestras comunidades indígenas, de nuestras comunidades afrodescendientes y raizales».
La directora encargada de la CRA subrayó la importancia de reconocer los «saberes ancestrales» de las comunidades, que serán fundamentales para desarrollar estrategias a nivel nacional y mencionó metas específicas como los procesos de reforestación para la restauración de ecosistemas, la disminución de la deforestación y el ordenamiento territorial alrededor del agua.
Resultados tangibles para la comunidad
Entre los principales resultados de este acuerdo, se destaca la conformación de un plan de trabajo con las autoridades para la actualización de las determinantes ambientales: aquellos instrumentos técnicos, normas y criterios que establecen las condiciones y límites para el uso y ocupación del territorio, considerando la protección y conservación de los recursos naturales y el medio ambiente.
Ese proceso permitirá que las regulaciones ambientales se adapten de mejor manera a las realidades de cada territorio. Además, se generarán diálogos directos con las comunidades indígenas en el marco del Decreto 1275 de 2024, asegurando su participación activa en la toma de decisiones ambientales.
Asimismo, se realizarán mesas técnicas de acompañamiento a las CAR (Corporaciones Autónomas Regionales) para la presentación de proyectos en futuras convocatorias, un apoyo clave para que las iniciativas locales puedan acceder a financiación y materializarse en beneficios concretos para sus poblaciones.
Un esfuerzo ambiental colaborativo por el bien común
La iniciativa congregó a diversas entidades del SINA, demostrando la amplitud del compromiso. Entre las convocadas estuvieron: Coralina, Corpoguajira, Corpamag, Cardique, Corpocesar, Carsucre, Corpomojana, la Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge, los Establecimientos Públicos Ambientales de Barranquilla y Cartagena, así como Parques Nacionales Naturales, Invemar, Ideam y la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), entre otras. Esta unión de fuerzas promete ser un motor de cambio positivo para el Caribe colombiano.