Construyendo rutas de integración en América Latina

por | 9 Sep 2025 | Eventos

En el marco de la XV Cumbre Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, líderes y expertos en movilidad humana intervinieron en el evento paralelo «Construyendo rutas de integración: desafíos y oportunidades para la población venezolana en América Latina», dejando un mensaje claro y alentador: la migración no es una amenaza, sino una oportunidad de desarrollo para la región.

En ese encuentro simultáneo, organizado por la asociación Venezolanos en Barranquilla y conducido por Nicole García contó con los panelistas: María Narcisa Chaverra, Subdirectora de Extranjería de Migración Colombia, Fernando Medina, Jefe de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) Colombia, Francisco Zegarra, Especialista de la Unidad de Migración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Lala Lovera, Directora de la Fundación Comparte; Paulo Méndez, Coordinador de Integración Socioeconómica, Veneactiva y Juan Viloria, Vicepresidente de Venezolanos en Barranquilla, quienes dialogaron sobre políticas, buenas prácticas y oportunidades que fortalezcan la integración de personas en movilidad humana y comunidades de acogida.

Panelistas del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo en "Construyendo rutas de integración

La Información como pilar fundamental y la eliminación de barreras

Uno de los principales desafíos identificados es la falta de información oportuna, clara, veraz y sencilla para que migrantes, refugiados y personas en movilidad puedan acceder a rutas de empleo, emprendimiento y derechos. Juan Carlos Viloria, de Venezolanos en Barranquilla, enfatizó que «son muchos los decretos, son muchas las resoluciones, circulares que vemos día a día que las instituciones publican, pero el lenguaje con que se comunica sigue siendo la barrera«.

Viloria enfáticamente, declaró: «no somos una amenaza ni los venezolanos ni colombianos ni otros latinoamericanos que estamos migrando. Somos parte de la solución«, destacando su contribución al fortalecimiento de diversos sectores.

Esta complejidad burocrática dificulta que los migrantes sepan dónde acudir y qué documentos llevar, generando retrasos y frustración en trámites esenciales.

La necesidad de coordinar los sistemas de asilo y migración entre países fue otro punto crucial. Esto permitiría no solo la regularización, sino también la movilidad y reunificación familiar, un factor clave para la estabilización de los migrantes, con muchas familias divididas entre diferentes naciones como Ecuador, Perú y Colombia.

El reto de la sostenibilidad y la innovación en procesos de integración

Para garantizar una integración duradera, el foro subrayó la necesidad de buscar nuevas formas de financiación y alianzas. Francisco Zegarra, Especialista de la Unidad de Migración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), enfatizó que “las asociaciones público-privadas son fundamentales para garantizar la sostenibilidad de estos procesos de integración”.

Zegarra explicó que el BID impulsa «estrategias de pago por resultados», un modelo que mide el éxito por la capacidad del mercado de emplear a la población migrante y garantizar su permanencia.

Panelistas del Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo
Panelistas proponen soluciones para la integración sostenible | Foto: Miguel Ángel González Tenias

Esta visión de sostenibilidad implica una distribución compartida del riesgo y la inversión, asegurando que los esfuerzos no dependan únicamente de la cooperación internacional.

Regularizar es mucho más efectivo y humano que contener a los migrantes

En la intervención de María Narcisa Chaverra, Subdirectora de Extranjería, Migración Colombia subrayó que la política humanitaria, con la implementación del Estatuto Temporal de Protección, ha sido efectiva, demostrando que «regularizar es mucho más efectivo y humano que contener» a las personas migrantes.

 Además enfatizó que la integración «no es solo una responsabilidad de la entidad migratoria», sino que exige un esfuerzo coordinado entre diversas instituciones para fomentar la cohesión social y garantizar derechos fundamentales.

Fernando Medina, Jefe de Misión, OIM Colombia destacó la «vocación de intervención integral» de la OIM, donde toda iniciativa debe tener un «enfoque integral basado en la durabilidad» y que incluya activamente a las comunidades de acogida y la población migrante.

 Medina mencionó el modelo de la OIM para facilitar la integración socioeconómica, el cual «incluye una visión que responda a las necesidades la asistencia humanitaria, el empoderamiento económico y la cohesión social».

La salud y la educación como pilares de cuidado

Lala Lovera, Directora, Fundación Comparte precisó que «el aprendizaje más importante es que la resiliencia no es un acto individual, es una construcción colectiva y cotidiana de todos los días» y añadió que las comunidades «no necesitan nuestra ayuda, ellas necesitan espacios de pertenencia, de cocreación, eso es superimportante, confianza» y herramientas.

Más allá de lo económico, Lovera puso en relieve la importancia de la salud mental, calificándola como una “urgencia y una prioridad”; además de hacer un llamado a brindar atención preventiva para toda la población, reconociendo el impacto que la movilidad humana tiene en el bienestar emocional de las personas.

La directora de Fudación Comparte enfatizó que la escuela debe convertirse en un “sistema de cuidado”, un “espacio seguro” para jóvenes que son cabeza de familia y niños cuidadores, ayudándoles a evitar la deserción escolar y dándole a las madres la tranquilidad de que sus hijos están protegidos mientras ellas buscan estabilizarse. Si bien el acceso ha mejorado en Colombia, el gran reto es la permanencia escolar.

El Trabajo como vínculo comunitario de integración

La empleabilidad y la inserción laboral deben colocar el trabajo en el centro de la discusión, entendiendo que el país de acogida también tiene sus propios desafíos. Pablo Méndez, Coordinador de Integración Socioeconómica de Veneactiva, enfatizó que «no podemos pensar solamente dentro de la caja como solamente migrante para migrantes. La integración es un proceso de dos vías que debe considerar también las necesidades y desafíos del país de acogida.

La meta es pasar de ver a la persona migrante como un ente en inestabilidad, a un “ciudadano extranjero residente” que se arraiga en el territorio y contribuye a la sociedad.

El evento concluyó con la visión de un futuro en el que la migración sea vista como una fuerza positiva y transformadora, y la población migrante como parte de la solución, fortaleciendo sectores productivos y culturales.

Publicidad-Algodones-Nathy
Ferrari impresiona con el SF-26

Ferrari impresiona con el SF-26

La pretemporada 2026 de la Fórmula 1 dejó un mensaje claro, la Scuderia Ferrari está lista para competir desde la primera carrera. En un año marcado por un reglamento técnico revolucionario con cambios profundos en la aerodinámica y las unidades de potencia, el equipo...