A pocas semanas de que lanzadores y receptores se reporten a los campos de entrenamiento, el mercado de agentes libres de las Grandes Ligas aún tiene talento disponible y entre ellos, cinco nombres, tres venezolanos, un colombiano y un dominicano están en la atención de equipos que buscan completar sus rosters con talento probado, experiencia y producción inmediata de cara a la temporada 2026.
Mientras el mercado internacional ya vio acuerdos importantes con la firma de los japoneses Tatsuya Imay y Kazuma Okamoto, estas piezas continúan disponibles y representan oportunidades estratégicas para organizaciones con aspiraciones competitivas desde el primer día.
Brazos con jerarquía y experiencia comprobada

El venezolano Ranger Suárez aparece como uno de los abridores más sólidos aún en el mercado. Su consistencia reciente, respaldada por una efectividad ajustada de élite y un amplio repertorio de seis lanzamientos, lo convierten en una opción ideal para liderar o fortalecer cualquier rotación. Su capacidad para manejar grandes cargas de trabajo y adaptarse a distintos escenarios eleva su valor en este tramo de la agencia libre.

A su vez, el dominicano Framber Valdez llega como un sinónimo de durabilidad. Tras varios años siendo pieza clave en Houston, su volumen de innings desde 2022 y su capacidad para generar contacto débil lo posicionan como un abridor confiable para equipos que buscan estabilidad y experiencia ganadora.

El colombiano José Quintana, por su parte, representa la veteranía que aún rinde. Luego de una positiva etapa con Milwaukee en 2025, el zurdo acumula más de 2.100 entradas en su carrera y mantiene la flexibilidad para aportar tanto como abridor como desde el bullpen en el rol de relevo largo, un perfil muy valorado en rosters profundos.
Bates que garantizan producción inmediata

En el plano ofensivo, Eugenio Suárez se mantiene como uno de los nombres más atractivos disponibles. Su temporada de 2025, repartida entre Arizona y Seattle, dejó cifras de impacto con 49 jonrones y 118 carreras impulsadas, además de una defensiva confiable en la tercera base. Su poder probado lo convierte en una solución inmediata para alineaciones que necesitan producción en el corazón del orden.

El caso de Luis Arráez es particular. A sus 28 años, el inicialista venezolano combina juventud con historial histórico: promedio vitalicio de .317 y tres títulos de bateo consecutivos en ambas ligas. Su habilidad para hacer contacto, controlar el turno y producir de forma constante lo convierte en un activo ofensivo ideal para cualquier equipo que busque equilibrio y consistencia diaria.
Con el Spring Training cada vez más cerca, estos agentes libres latinos siguen siendo piezas capaces de inclinar la balanza en la temporada 2026. Talento, experiencia y resultados recientes respaldan a un grupo que, aunque aún sin contrato, está listo para aportar a cualquier equipo en las Grandes Ligas.






