Aunque históricamente Colombia ha festejado el amor y la amistad en septiembre, el 14 de febrero comienza a celebrarse cada vez un poco más. San Valentín, tradicionalmente asociado a la cultura de Estados Unidos, ya no es una fecha ajena para los colombianos: hoy convive con la tradición local.
Este fenómeno no responde necesariamente a una moda, sino a una combinación de factores sociales, culturales y económicos. El aumento de la migración, el impacto de las redes sociales, la influencia del comercio digital y la conexión constante con dinámicas globales han hecho que San Valentín se integre de forma progresiva en el calendario colombiano.
A diferencia de otras fechas comerciales, San Valentín en Colombia se manifiesta de forma flexible: detalles simbólicos, mensajes, experiencias compartidas y productos personalizados. La fecha se adapta al contexto local y se resignifica desde las prácticas propias del país.
El impacto de San Valentín en el comercio
Uno de los sectores donde más se percibe este cambio es el del emprendimiento. Para marcas emergentes y negocios creativos, San Valentín representa una oportunidad adicional de activación económica en el primer trimestre del año, tradicionalmente más lento para el consumo.
Desde regalos hechos a mano hasta experiencias personalizadas, el 14 de febrero se convierte en una fecha estratégica que complementa con el mes del amor y la amistad. Esta doble celebración amplía el margen de acción para pequeños negocios y refuerza el valor simbólico del amor como motor económico.

Para Gineth Aguirre, una emprendedora venezolana radicada en Barranquilla, San Valentín es una fecha de gran movimiento para su negocio de empaques personalizados dirigidos a pequeños y medianos emprendimientos. «Hago cajas personalizadas con mensajes de San Valentín que mis clientes usan para ofrecer desayunos o regalos especiales».
Para el sector floricultor colombiano también es un excelente día, ya según un artículo del medio Kienyke, Colombia proyecta exportar 900 millones flores en dos semanas. Con ventas por 2.400 millones de dólares.
El rol de lo digital y las nuevas generaciones
Las redes sociales han sido clave en este proceso. Campañas, tendencias y estrategias de marketing han posicionado el 14 de febrero como una fecha compartida globalmente, especialmente entre jóvenes que encuentran en San Valentín un lenguaje común para expresar afecto, amistad o vínculo emocional.
San Valentín, al circular de manera constante en plataformas digitales, dejó de percibirse como una fecha “externa” para convertirse en una referencia compartida, especialmente entre las nuevas generaciones.

Regalos cada vez más diversos y con sentido
Otro rasgo distintivo del San Valentín que empieza a consolidarse es la transformación del concepto de regalo. Aunque los obsequios clásicos como flores, chocolates y cartas siguen presentes, cada vez se ven más propuestas que apuntan al bienestar personal y al cuidado, ampliando el significado de la fecha.
Negocios y emprendimientos colombianos han identificado esta tendencia alrededor del mundo y han adaptado su oferta: sesiones de masajes, actividades físicas como pilates o yoga, encuentros entre amigas, experiencias de autocuidado y planes pensados para celebrarse a solas, con pareja o en comunidad.
Este cambio también revela una evolución en la forma de celebrar. San Valentín deja de ser exclusivamente una fecha asociada a la pareja para convertirse en un espacio donde se ven distintos tipos de vínculos y formas de afecto.






