Barranquilla volvió a demostrar que aquí hasta la muerte tiene banda sonora. En la carrera 54 no cabía un alfiler. Mujeres vestidas de negro como viudas desconsoladas, otras de blanco como si el drama tuviera código de vestuario, y en el centro del espectáculo: Joselito Carnaval 2026, moribundo, pero más protagonista que nunca.

Día 4 y el Carnaval, la fiesta más importante que tiene Colombia acá en Barranquilla, finaliza con la muerte de Joselito, mientras la multitud esperaba a la reina Michelle Char. La 54 estaba llena. No era tristeza: era expectativa, porque aquí se llora bailando.

Así cerró el Carnaval de Barranquilla 2026, con sátira, humor y ese teatro colectivo que convierte el final de la fiesta en el acto más esperado del año.
Michelle: de negro y morado con el drama de Joselito
Y entonces apareció ella. A diferencia del eterno parrandero, la reina no iba en camilla. Michelle caminaba, recorría la 54 de lado a lado, corría para abrazar gente, se tomaba selfies, respondía a los gritos y sonreía ante las acusaciones jocosas.

Ataviada con una creación conceptual titulada “El luto es venganza”, una propuesta audaz y provocadora concebida por jóvenes diseñadoras de la Universidad Autónoma del Caribe, la reina reinterpretó el duelo como espectáculo escénico, mezclando dramatismo y elegancia con una puesta en escena cuidadosamente teatral.
Cuando le gritaban que era culpable, ella respondía entre risas que era inocente. Convertía el señalamiento en espectáculo y la sátira en conexión con el público. No se escondía. Daba la cara, saludaba y seguía avanzando.




Y en medio del cierre dejó palabras que sellaron su reinado:
“Estoy feliz de seguir con el legado de mi abuelo. Los amo y que nunca apaguen esos copos, parte de toda la cultura picotera aquí. Un saludito. Un saludo muy especial para Rostro Caribe. Mi último día como reina del Carnaval. Los amo, los adoro. Gracias por todo el apoyo”.
Más que despedida, fue una declaración de identidad.
Joselito: en camilla, con suero y despedida en vivo
El que iba en camilla era él. Joselito. Lo llevaban amigos y familiares por toda la 54, con suero incluido y dramatismo calculado. Se detenían, avanzaban, lo levantaban un poco para que saludara. Era un moribundo con fama.

—Tus últimas palabras, José, habla aquí en video…
—“¡Que viva Michelle Char Fernández!”, alcanzó a decir.
Y el higado cómo te quedó?
Uno de los amigos que lo acompañaba respondió de inmediato:
—Le quedó graso.
Y otro, entre gritos y carcajadas, lanzó la sentencia popular:
—¡Eso es culpa de Michelle, se murió Joselito!
La multitud explotaba entre aplausos, acusaciones teatrales y risas cómplices. Porque en Barranquilla el duelo es performance y la tragedia es parodia.



La 54: viudas, defensores y carcajadas
—Señor, ¿por qué está llorando?
—Porque se me fue mi amor… ¿Cómo va a ser el Carnaval sin él? Me tocó con ella… no joda.




Humberto, junto a Rocío, su esposa desde hace 40 años, confesaba entre risas que cambiaría un día con Joselito por cuatro décadas de matrimonio. Laura Vives celebraba la organización y el ambiente familiar. Leoncio Orozco, llegado desde Fundación Magdalena, aseguraba que fue “alegría pura, folclor y orden”.
Algunos culpaban a Michelle. Otros la defendían. Pero todos estaban allí. Porque la muerte de Joselito no divide: une. Es el ritual que confirma que el Carnaval se vivió hasta el último aliento.
Rostro Caribe: una cobertura especial del Carnaval 2026
Desde el primer evento del año hasta esta escena final en la carrera 54, Rostro Caribe realizó una cobertura especial del Carnaval de Barranquilla 2026. Bajo el liderazgo de Darcy Virginia Fernández, CEO del medio, y con este servidor, Miguel González, llevamos cada desfile, cada voz y cada instante a nuestra audiencia con identidad, humor y compromiso cultural.

Hoy cerramos esta cobertura especial, pero no la historia, porque aquí nadie muere del todo. Joselito revive en 365 días y Rostro Caribe estará listo para volverlo a contar.






