El Laboratorio Móvil de Comunicación Comunitaria «Narrar Chiquinquirá», que ejecuta Rostro Caribe, es un espacio para el desarrollo personal y técnico de la juventud del barrio Chiquinquirá en Barranquilla, capital del departamento Atlántico. A través de este proyecto, los participantes no solo adquieren habilidades en medios audiovisuales, sino que encuentran un lugar donde sus voces son valoradas y proyectadas hacia la comunidad.
Para los integrantes, el representa una oportunidad de participación ciudadana. Thaliana Gamboa Martínez, una de las jóvenes vinculadas, destaca que la iniciativa le atrae especialmente porque la hace «sentir escuchada» y le facilita una «participación activa» en su entorno.
En este sentido, el proyecto «Narrar Chiquinquirá, con el apoyo de Nuestra Barranquilla, se percibe como una plataforma de expresión donde el aprendizaje va más allá de lo técnico, permitiendo a los estudiantes explorar sus propios intereses y fortalecer su identidad.




Desarrollo de habilidades para el futuro con Narrar Chiquinquirá
El enfoque es de un semillero es eminentemente práctico con un aprendizaje significativo que combina actividades lúdicas ecnicas de la comuminicación , alejándose de la enseñanza teórica convencional.
Los estudiantes se sumergen en el manejo de equipos profesionales, incluyendo cámaras y micrófonos, además de rotar por roles de dirección en la producción audiovisual, fotografía y asistencia de producción. Además del liderazgo, el trabajo en equipo y la sesnsibilidad de comunicar noticias positivas de su entornrno.




Emmanuel Peñate, quien ha experimentado diversas funciones detrás de cámaras, subraya la naturaleza didáctica del proceso: «A mí me gusta este proyecto porque es entretenido, no es como estar escribiendo teoría… son actividades didácticas».
Esta metodología ha permitido que vayan perdiendo el miedo de hablar en púiblcio, un reto común que el proyecto ayuda a superar mediante la práctica constante. Santiago Suárez, otro participante, hace una invitación a otros jóvenes señalando que en el proyecto se les enseñará a «romper el miedo» frente a la cámara y a convertirse en el reportero que siempre imaginaron ser.
Impacto social y parroquial en el Centenario
La formación recibida en Narrar Chiquinquirá tiene también un impacto directo en el tejido social y religioso de la región. Laura García, líder y coordinadora del grupo de jóvenes Acolitos de la Parrroquia Nuestra Señora del Rosario, explica que el semillero es una herramienta fundamental para registrar la historia local, como las experiencias del centenario que en este 2026 cumple el templo.




García afirma que este es un «espacio donde podemos comunicar abiertamente» y que el aprendizaje sobre narrativas e historias comunicativas permite «poner a prueba nuestra parroquia y mostrarla ante el mundo». De esta manera, el proyecto cumple una doble función: el crecimiento personal del estudiante, mejorando sus habilidades comunicativas para el futuro desarrollo profesional y el fortalecimiento de la visibilidad de la comunidad parroquial.




Desde Rostro Caribe agradecemos la articulación y apoyo de la Secretaría de Educación de Barranquilla, el Colegio Distrital Sagrado Corazón de Jesús y la Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá para ejecutar este proyecto. De esta manera, sumamos y juntos promovemos el liderazgo juvenil con el desarrollo de narrativas propias, en el contexto comunitario y social.






