La Selección de Colombia sufrió un duro examen internacional tras caer 3-1 ante la Selección de Francia en un amistoso de fecha FIFA que dejó más preocupaciones que certezas para el conjunto cafetero.
El equipo galo, con una alineación renovada, mostró jerarquía y eficacia. La gran irrupción de la noche fue Désiré Doué, quien firmó un doblete (29’ y 56’) en su consolidación como nueva pieza del recambio francés. Su actuación fue determinante para romper el orden defensivo colombiano, que nunca logró contener su movilidad ni su precisión en el último toque.

Antes del descanso, Marcus Thuram amplió la ventaja (41’) y luego participó en la jugada del tercer gol, evidenciando el dominio ofensivo de un equipo que supo capitalizar cada error rival. Francia fue directo, clínico y superior en los momentos clave del compromiso.
Defensiva colombiana en problemas
Colombia, por su parte, volvió a exhibir fragilidad en defensa. Desatenciones en marca, problemas en la cobertura y fallos en la salida facilitaron los goles del rival. El equipo mostró dificultades para sostener el ritmo del partido y apenas generó peligro real durante largos pasajes del encuentro.
Nuevamente, James inció como titular, no obstante no mostró condiciones físicas para aportar a la causa del Nestor Lorenzo, posteriormente entró Juan Frernando Quintero y el equipo ganó ritmo para conseguir un mayor número de oportunidades que no pudieron concretar.
Campaz anotó el de la honra

El descuento llegó en la recta final gracias a Jaminton Campaz (77’), quien aprovechó un espacio en el área para maquillar el resultado. Sin embargo, la reacción fue tardía y no alcanzó para cambiar la imagen general del equipo.
Más allá del resultado, el partido deja lecciones claras: Colombia necesita corregir urgentemente su estructura defensiva y encontrar mayor solidez colectiva si quiere competir ante selecciones de élite. Francia, en cambio, reafirma su poderío y demuestra que su renovación generacional ya empieza a dar resultados.





