La memoria de una comunidad también puede construirse a través de una cámara. Con esa premisa nació la galería fotográfica «100 años de fe, un lente para narrarlos», la cual retrata el centenario de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá en Barranquilla.
La muestra es el resultado del Laboratorio Móvil de Comunicación «Narrar Chiquinquirá», desarrollado por los integrantes del Semillero Chiquinquirá.




Esta estrategia de formación fue desarrollada por la Corporación Rostro Caribe en el marco de la iniciativa Nuestra Barranquilla, con el apoyo de la Secretaría Distrital de Educación de Barranquilla, el Colegio Distrital Sagrado Corazón de Jesús y la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. El laboratorio fue concebido como un espacio para fortalecer el liderazgo juvenil, las habilidades comunicativas y el uso creativo de las TIC.
El Semillero Chiquinquirá comunica desde la mirada
Gracias a este proceso, los participantes desarrollaron herramientas para narrar su territorio desde una perspectiva comunitaria y participativa. La exposición reúne imágenes captadas por jóvenes del barrio Chiquinquirá.

A través de diferentes talleres, elproyecto Narrar Chiquinquirá fortaleció competencias en liderazgo, expresión oral, trabajo colaborativo, producción de contenidos digitales y apropiación de las TIC como herramientas para transformar sus realidades. Uno de los componentes del laboratorio estuvo dedicado a la fotografía digital, donde la cámara dejó de ser solo un dispositivo tecnológico para convertirse en una herramienta de observación y memoria colectiva.




Arquitectura, religión, naturaleza y rostros se cruzan en esta galería, resultado de la formación del equipo de Rostro Caribe con los consejos y observaciones del director Miguel Angel González Tenias, periodista, fotógrafo profesional, director de la organiación, quien acompañó a los participantes en el desarrollo de su pensamiento gráfico mediante ejercicios de composición, lectura de la luz, manejo de planos, encuadre y narrativa fotográfica.
«Más que enseñarles a tomar fotografías, buscamos que aprendieran a observar su comunidad con otros ojos. Cada imagen debía contar una historia», señaló González Tenias sobre el propósito del laboratorio.


Una galería construida desde la comunidad
El resultado es una colección de imágenes donde convergen la arquitectura, la espiritualidad, la naturaleza y la vida cotidiana del barrio. Cada fotografía representa una interpretación personal del centenario y evidencia cómo el Semillero Chiquinquirá puede contribuir a la conservación del patrimonio cultural y religioso a través de la comunicación.
Para María Victoria Jiménez, integrante del Semillero Chiquinquirá, la experiencia significó descubrir una nueva manera de observar su entorno. «Me encantó aprender a usar la cámara, fotografiar la naturaleza, la iglesia y compartir esta experiencia con el grupo», relató la joven.







La galería demuestra que los jóvenes del Semillero Chiquinquirá no solo son espectadores de la historia de su comunidad, sino protagonistas en la construcción de nuevas narrativas que preservan el legado de la parroquia para las futuras generaciones.




Con este proceso, la Corporación Rostro Caribe reafirma su compromiso con la comunicación comunitaria, promoviendo procesos de formación que fortalecen el liderazgo, el pensamiento crítico, la creatividad y el uso responsable de las TIC., porque un centenario no solo se recuerda: también se observa, se interpreta y se narra a través de la mirada de quienes hoy comienzan a escribir la historia de su comunidad.



Te invitamos para que apoyes la labor social y comunitaria de Rostro Caribe.






