Kimi Antonelli protagonizó una remontada espectacular desde el puesto 19 y conquistó el Gran Premio de Italia 2026. El italiano venció a George Russell y Max Verstappen, amplió su ventaja en el Mundial y volvió a poner a un piloto local en lo más alto de Monza después de seis décadas.
No es para menos, pues el Gran Premio de Italia tenía todos los ingredientes para convertirse en una carrera inolvidable, no obstante nadie podía imaginar el desenlace que terminó escribiendo Andrea Kimi Antonelli. El piloto de Mercedes arrancó desde la decimonovena posición por una penalización relacionada con la unidad de potencia y, 53 vueltas después, cruzó la meta como ganador en uno de los triunfos más impresionantes de la temporada de Fórmula 1.

Antonelli no solamente remontó 18 posiciones. También derrotó a su compañero George Russell en una batalla por la victoria que se decidió en los últimos giros y dejó a Max Verstappen en el tercer lugar.

El resultado tiene una dimensión histórica para el automovilismo italiano: Antonelli se convirtió en el primer piloto de su país en ganar el Gran Premio de Italia desde Ludovico Scarfiotti, quien lo consiguió con Ferrari en 1966.
Una remontada que cambia el campeonato
La carrera comenzó con Antonelli obligado a mirar hacia adelante desde el fondo de la parrilla. Su penalización por el cambio de componentes de la unidad de potencia parecía convertir el Gran Premio de Italia en una jornada destinada a limitar daños.
El italiano tenía otros planes.
Desde las primeras vueltas comenzó a recuperar posiciones y, después de la interrupción provocada por el accidente de Charles Leclerc, continuó su escalada hasta convertirse en uno de los protagonistas de la pelea por la punta. Su Mercedes demostró un ritmo extraordinario y Antonelli aprovechó cada oportunidad para superar rivales.
Uno de los momentos decisivos llegó durante el Virtual Safety Car. Mercedes decidió detener a Antonelli para colocar neumáticos medios, mientras Russell permaneció en pista con los duros usados. Esa diferencia terminó siendo determinante en el desenlace.
Con neumáticos más frescos, Antonelli comenzó a reducir rápidamente la ventaja de su compañero.
A cinco vueltas del final ya estaba encima de Russell. Su primer intento de adelantamiento terminó con el Mercedes número 12 fuera de la trazada y sobre la grava, pero el italiano no perdió la concentración.
En la siguiente oportunidad volvió a atacar.
Esta vez no falló.
Antonelli tomó la delantera y se escapó hacia una victoria que ya forma parte de la historia de Monza.
Mercedes celebra un doblete y Ferrari sufre en casa

Mientras Antonelli y Russell protagonizaban el duelo por la victoria, Ferrari vivía una de sus tardes más difíciles delante de los tifosi.
Charles Leclerc quedó fuera de carrera después de perder el control de su Ferrari y golpear las barreras. El accidente provocó la bandera roja, aunque el monegasco salió ileso.
Lewis Hamilton terminó sexto y fue el único representante de Ferrari en la bandera a cuadros. El británico tuvo que remontar después de una primera vuelta complicada y nunca encontró el ritmo suficiente para disputar las posiciones del podio.

El resultado fue especialmente doloroso para la Scuderia porque Monza era una de sus grandes oportunidades para celebrar ante su público.
Ferrari se marchó sin podio y Mercedes salió de Italia todavía más fuerte.
La escudería alemana consiguió el doblete con Antonelli y Russell, mientras que Verstappen salvó el tercer lugar para Red Bull.
Gasly y Colapinto: dos historias diferentes

Pierre Gasly llegó al domingo como uno de los grandes protagonistas después de conseguir una sorprendente pole position con Alpine.
El francés consiguió defender inicialmente el primer lugar, pero el ritmo de carrera de su Alpine no fue suficiente para mantenerse en la pelea por la victoria. Finalmente terminó séptimo.
Su actuación, sin embargo, confirma que Alpine encontró velocidad para sorprender en Monza, aunque todavía necesita convertir ese rendimiento de clasificación en ritmo sostenido durante toda una carrera.
Su compañero Franco Colapinto tuvo una carrera completamente diferente.

El argentino llegó a estar entre los primeros puestos, pero un error en Lesmo lo llevó a la grava y lo hizo perder numerosas posiciones. Lejos de rendirse, inició una recuperación que finalmente le permitió cruzar la meta en noveno lugar y sumar dos puntos.
Para Colapinto queda una sensación agridulce: tuvo velocidad para soñar con un resultado mucho mayor, pero el error terminó condicionando su carrera.
Antonelli pone rumbo al título
La victoria de Monza tiene una consecuencia todavía más importante que el triunfo frente a sus compatriotas.
Antonelli sale de Italia como líder indiscutible del campeonato.
Con su séptima victoria de la temporada, el piloto de Mercedes llegó a 267 puntos, mientras George Russell acumula 201 y Lewis Hamilton 191. La diferencia entre los dos pilotos de Mercedes es ahora de 66 puntos.
Y lo más llamativo es la manera en que Antonelli está construyendo esta candidatura al título.
Ya ganó desde adelante. Ha ganado bajo presión. Ha superado carreras complicadas. Y ahora demostró que también puede remontar desde el fondo de la parrilla para vencer a sus principales rivales.
Monza fue mucho más que una victoria.
Fue una declaración.
Kimi Antonelli quiere el campeonato mundial de Fórmula 1 y, después de lo ocurrido en el Gran Premio de Italia, cada vez quedan menos argumentos para pensar que el joven italiano no pueda conseguirlo.
Los tifosi esperaban una celebración de Ferrari y terminaron celebrando a un nuevo héroe italiano. Sesenta años después de Scarfiotti, Monza volvió a escuchar el himno italiano desde lo más alto del podio.
Y esta vez, el nombre que quedará en la historia es Kimi Antonelli.






