Hay manos que no solo tallan totumo o pulen escamas de sábalo: tejen memoria, cosen resiliencia y bordan comunidad, puntada a puntada. Eso descubrió la investigación «Mujeres, tejiendo historias verdes de paz a pequeña escala», desarrollada por la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO) y la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), en el marco de una convocatoria de la Red Interinstitucional Mutis: que detrás de cada pieza artesanal del Caribe colombiano hay un hilo invisible que conecta liderazgo, territorio y paz.

El proceso comenzó con cerca de 90 mujeres. Después de una selección, 30 fueron vinculadas a la iniciativa y, finalmente, 16 artesanas, ocho de Bolívar y ocho de Atlántico, culminaron el proceso, que documentó cómo sus emprendimientos y liderazgos transforman sus comunidades.
Entre ellas está Daneida Ortega, del Atlántico, quien encontró en el trabajo con el totumo una manera de fortalecer el liderazgo femenino y preservar la identidad cultural. «El enfoque humano del proyecto me impactó. Todas habíamos enfrentado desafíos o momentos difíciles, pero ninguna permitió que esas experiencias se convirtieran en un obstáculo para seguir caminando. Al contrario, las transformamos en fuerza para liderar procesos y emprender», contó.
Muy cerca, en La Boquilla, Cartagena, Maira De La Hoz convierte las escamas de sábalo —que antes terminaban como desecho— en artesanías ligadas a la economía circular y al turismo comunitario. «Fue bastante enriquecedor. Aprendí a escuchar mi propia voz y también conocí las experiencias de artesanas de otros territorios. Ese intercambio nos permitió reconocer que nuestras historias pueden inspirar a muchas personas», expresó.
Dar voz a las historias del territorio
Más allá de documentar sus emprendimientos, el proyecto entrenó a las participantes para construir narrativas sonoras sobre sus raíces, su infancia y sus experiencias de vida. Las sesiones abrieron espacios de escucha entre mujeres de distintos territorios, y para varias significaron mucho más que un ejercicio narrativo.
«Después de grabar el pódcast me di cuenta de que fui capaz de narrar cosas que nunca había comentado con nadie. Me sentí escuchada, me sentí valorada y comprendí que había superado muchas situaciones de violencia que marcaron mi vida», relató una de las artesanas.

Para Andrés Vargas, investigador principal de UNIMINUTO, el hallazgo central fue el papel del liderazgo comunitario en la transformación de los territorios. «Estas historias evidencian que, cuando existen capacidades de liderazgo y se fortalecen desde el conocimiento, es posible transformar realidades. Muchas de estas mujeres han superado condiciones de pobreza, migración o conflicto armado y hoy lideran iniciativas que benefician a sus familias y a sus comunidades», señaló.
Desde la UTB, la investigadora principal Lina Marrugo Salas coincidió en que el emprendimiento artesanal trasciende lo económico. «Lo más revelador del proyecto es ver cómo estas mujeres se convierten en referentes en sus comunidades y cómo pequeñas acciones contribuyen a la sostenibilidad de los territorios, pero también a construir una paz duradera desde el cuidado de las personas, de la tierra y de las relaciones», destacó.
Manos que construyen paz desde el oficio
El proyecto articuló la experiencia de la UTB en el trabajo con el sector artesanal y los negocios verdes con la trayectoria de UNIMINUTO en la construcción de narrativas sonoras y audiovisuales. Como resultado, se produjeron 16 pódcast disponibles en Spotify, un documental y varios productos académicos que recogen las historias de vida de las artesanas.
Más que documentar sus emprendimientos, la investigación abrió un espacio para que estas mujeres reconocieran el valor de sus propias historias y las compartieran con otros: historias que muestran cómo, desde los territorios, es posible preservar saberes ancestrales, cuidar el entorno y construir nuevas oportunidades para el Caribe colombiano.






