Uniguajira abre primera cohorte de Medicina

La Universidad de La Guajira (Uniguajira) vivió dos jornadas institucionales en las que se dio la bienvenida a la primera cohorte del programa de Medicina, conformada por 50 estudiantes, en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas del departamento.

Las actividades se desarrollaron en el marco de una agenda académica y administrativa que contó con la presencia del presidente de la República, Gustavo Petro, y del ministro de Educación Nacional, José Daniel Rojas Medellín, quienes participaron en actos protocolarios tanto en el municipio de Uribia como en las instalaciones de la universidad.

Durante su visita a la institución, el titular de la cartera de Educación informó sobre la asignación de recursos destinados a la construcción del bloque 10, un edificio proyectado para el funcionamiento de la Facultad de Ciencias de la Salud. Según lo expuesto, la inversión asciende a 57 mil millones de pesos.

Rojas también se refirió a los desafíos que implica la formación médica y al papel de las familias en el acompañamiento de los estudiantes que inician este proceso académico, especialmente en contextos territoriales con históricas brechas de acceso a la educación superior.

Voces estudiantiles e institucionales de Uniguajira

Autoridades, directivas universitarias y comunidad académica durante la agenda institucional en Uniguajira
El ministro de Educación, acompañado por el rector de Uniguajira, el viceministro de Educación y Azael Tiles Ipuana, estudiante de Medicina, junto a su madre. | Foto: Cortesía Uniguajira

Uno de los momentos más destacados de la jornada fue el testimonio de Azael Tiles Ipuana, estudiante wayuu proveniente del corregimiento Paraíso de Bahía Honda, en la Alta Guajira, quien compartió su experiencia tras ingresar al programa de Medicina luego de varios intentos a lo largo de una década.

Su intervención reflejó las expectativas que genera la apertura de este programa en el territorio, especialmente para jóvenes que buscan formarse profesionalmente sin salir del departamento.

Por su parte, el rector de la Universidad de La Guajira, Carlos Arturo Robles Julio, planteó la posibilidad de articular esfuerzos entre la universidad, el departamento y el Gobierno nacional para el desarrollo de un hospital de alta complejidad y un instituto de investigación dentro de los terrenos de la institución.

El directivo también recordó que la Facultad de Ciencias de la Salud cuenta actualmente con los programas de Enfermería, Nutrición y Dietética, Seguridad y Salud en el Trabajo, y Medicina, como parte de una estrategia de fortalecimiento académico con enfoque territorial.

Desde Rostro Caribe, continuamos informando sobre los hechos que inciden en el desarrollo educativo y social de la región Caribe.

Colombia avanza al Foro del Examen de la Migración Internacional

Colombia se prepara para presentar su informe voluntario ante el Foro del Examen de la Migración Internacional, un espacio global que evaluará los avances en la implementación del Pacto Mundial para la Migración. En este proceso, la participación de la sociedad civil, la academia y organizaciones territoriales ha sido clave para complementar la información oficial del Estado.

Con asistencia técnica de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el país desarrolla talleres en cinco ciudades: Barranquilla, Riohacha, Cúcuta, Pasto y Medellín, además de tres encuentros en Bogotá, con el propósito de recoger experiencias, buenas prácticas y desafíos desde el territorio.

Rumbo al Foro Examen de la Migración en Nueva York
Voces del territorio construyen política migratoria con enfoque humano | Foto: Miguel Ángel González Tenias

A diferencia de otros reportes oficiales, este informe busca triangular los datos públicos con los relatos directos de quienes viven la migración en el día a día: organizaciones sociales, academia, gremios, sindicatos y organizaciones basadas en la fe

Sociedad civil fortalece el informe voluntario de Colombia

El informe que Colombia llevará a Nueva York en mayo será breve , de apenas dos páginas, pero estará respaldado por un anexo robusto construido con aportes de organizaciones sociales, gremios, sindicatos, centros de pensamiento, academia y cooperación internacional.

Rumbo al Foro Examen de la Migración en Nueva York
Organizaciones territoriales fortalecen el Pacto Mundial para la Migración | Foto: Miguel Ángel González Tenias

Este ejercicio busca triangular los datos oficiales con las realidades que se viven en terreno. El Pacto Mundial contempla 23 objetivos organizados en cuatro ejes temáticos: vías regulares y trabajo decente; inclusión social e institucionalidad; datos y gobernanza migratoria; y tránsito y protección en movilidad.

Más que un requisito técnico, este proceso representa una responsabilidad compartida. El seguimiento al Pacto permite vigilar el cumplimiento de compromisos en un contexto global donde la gestión migratoria enfrenta tensiones y tendencias hacia la securitización.

Buenas prácticas y desafíos desde los territorios

Uno de los enfoques centrales del informe es visibilizar avances, buenas prácticas, desafíos y actores clave. En ese escenario, Colombia ha sido reconocida como un país “champion” en la implementación del Pacto, promoviendo una visión basada en derechos humanos y articulación multisectorial.

Durante el taller realizado en Barranquilla dictado por la fundación Ideas para la Paz y OIM, participaron representantes del Centro Intégrate Barranquilla y Cartagena, Cancillería con el programa “Venezuela Nos Une”, Minuto de Dios, Fundación De Pana Que Sí, Cleo, Renacer, Alcaldía de Barranquilla, Gobernación del Atlántico y Rostro Caribe.

Darcy Virginia Fernández destacó que la comunicación comunitaria es el eje que impulsa a Rostro Caribe en el territorio, trabajando con jóvenes, mujeres y líderes comunitarios para visibilizar buenas prácticas. Además, del impacto positivo de la migración, un proceso que hoy requiere mayor apoyo para sostener su incidencia en los territorios.

Fernández reafirmó el compromiso de las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones del Estado colombiano y cooperación internacional para avanzar en mecanismos de accesos a educación, salud, empleo,protección, ayuda humanitaria, regularización, cohesión social e integración.

«Con los Semilleros de Jóvenes Comunicadores Comunitarios se logra fortalecer las habilidades comunicativas y es una de las buenas prácticas que impusa nuestra organización en el Caribe», aseguró Fernández.

Para Thailer Fiorillo, presidente de la Fundación De Pana Que Sí, este proceso representa un avance significativo en la construcción colectiva de política pública migratoria:

“La migración no puede analizarse solo desde cifras. Las organizaciones que trabajamos en territorio conocemos las historias, los obstáculos y también las soluciones que nacen desde la comunidad. Participar en este informe es garantizar que esas voces sean escuchadas y que las buenas prácticas se conviertan en referentes para otros países”.

Fiorillo destacó que la articulación entre Estado y sociedad civil ha sido determinante para responder a la movilidad humana en Colombia y que mantener esa cooperación es fundamental en un contexto internacional donde la gestión migratoria enfrenta retos crecientes.

Rumbo al Foro Examen de la Migración en Nueva York
Organizaciones territoriales fortalecen el Pacto Mundial para la Migración | Foto: Miguel Ángel González Tenias

La articulación con sociedad civil ha sido histórica en la gestión de la migración venezolana en Colombia. Este proceso busca precisamente elevar ese trabajo conjunto y mostrar cómo las experiencias locales pueden convertirse en referentes replicables en otros contextos internacionales.

Colombia presentará su informe en la segunda semana de mayo en Nueva York, donde los Estados expondrán avances y retos frente al Pacto Mundial para la Migración. Más allá del documento, el verdadero mensaje es claro: la gestión migratoria no se construye solo desde los gobiernos, sino desde la suma de voces que trabajan día a día en los territorios.

¿Por qué es importante para nosotros?

Colombia es considerado un país «Champion» (campeón) en la implementación del Pacto Mundial, lo que significa que lo que se hace aquí sirve de modelo para otros estados en el mundo. En un contexto global donde la migración suele verse bajo una lupa de seguridad, este informe defiende una visión progresista de protección de derechos.

«El pacto es una victoria de la sociedad civil y es su responsabilidad vigilar que se cumpla lo prometido», destacan los organizadores, subrayando que la articulación con las organizaciones locales ha sido histórica y vital para gestionar la migración, especialmente la proveniente de Venezuela.

A diferencia de otros reportes oficiales, este informe busca triangular los datos públicos con los relatos directos de quienes viven la migración en el día a día: organizaciones sociales, academia, gremios, sindicatos y organizaciones basadas en la fe

Procuraduría destituye e inhabilita a director Regional Atlántico de Migración Colombia

La Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 14 años a Luis Francisco Cante Céspedes, director de la Regional Atlántico de Migración Colombia, tras hallarlo responsable disciplinariamente por conductas constitutivas de acoso sexual.

El fallo de primera instancia concluyó que el cargo formulado por la Procuraduría Delegada con Funciones Mixtas 10 para la Moralidad y la Transparencia Pública fue probado y no logró ser desvirtuado durante el proceso.

Cante Céspedes se desempeñaban como directivo de la Regional Andina cuando cometió la irregularidad y fue trasladado a Barranquilla.

La sanción se fundamenta en la denuncia presentada por una exfuncionaria de la entidad, quien relató cómo, entre febrero y octubre de 2023, Cante Céspedes, en su calidad de directivo, realizó “tocamientos no autorizados y comentarios de contenido sexual”, además de persecución laboral. Según el documento disciplinario, los hechos incluyeron invasiones reiteradas del espacio personal y expresiones verbales que generaron intimidación e incomodidad.

De acuerdo con la decisión, la denunciante renunció a su cargo y posteriormente abandonó el país tras denunciar presuntas situaciones de persecución laboral y amenazas derivadas del caso.

Una segunda sanción disciplinaria en Migración Colombia

El fallo también impuso una suspensión de cuatro meses a Adriana Paola Cuervo Pulido, coordinadora regional de Migración Colombia, al considerar que habría afectado el derecho fundamental a la honra y dignidad de la víctima. No obstante, el documento no detalla públicamente las circunstancias específicas de dicha conducta.

La decisión permite que los sancionados interpongan recurso de apelación, el cual deberá presentarse dentro de los términos establecidos en la Ley 1952 de 2019 (Código General Disciplinario).

Denuncia de exfuncionaria derivó en sanción disciplinaria dentro de Migración Colombia
La Procuraduría impone sanciones a dos personas relacionadas con Migración Colombia | Foto: Cortesía

Más allá del caso individual

Aunque se trata de un fallo disciplinario en primera instancia, la decisión vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad de las entidades públicas en la prevención y atención de casos de acoso laboral y sexual.

El caso también reabre la discusión sobre la eficacia de los protocolos internos y las garantías para quienes denuncian este tipo de conductas dentro del sector estatal.

Desde Rostro Caribe, reafirmamos nuestro compromiso con la información verificada sobre asuntos de interés ciudadano.

ACNUR se reorganiza en Colombia

El cierre de la unidad de terreno de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Barranquilla marca el fin de una etapa institucional en el Caribe colombiano, pero no el final de la respuesta humanitaria. La decisión se inscribe en una crisis global de financiamiento que ha obligado a la agencia a redefinir su presencia en distintos países, incluida Colombia.

«La reorganización responde a la necesidad de reorganizar la presencia de ACNUR en los territorios. Desde hace más de un año la cooperación internacional atraviesa una crisis profunda. No se trata de abandonar los territorios, sino de reorganizarse para seguir acompañando con los recursos disponibles”, afirmó José Sieber, jefe de la Suboficina Norte de ACNUR,

Este contexto ha generado la salida de más de 1.000 personas de ACNUR a nivel global y entre 180 y 200 en Colombia, así como el cierre de varias oficinas de terreno, entre ellas la de Barranquilla, que durante años articuló la respuesta humanitaria en el Caribe y el nororiente del país.

Acnur y organizaciones sociales
Reunión de representantes de ACNUR y organizaciones sociales | Foto: Miguel Ángel González Tenias

ACNUR apuesta a la respuesta humanitaria con organizaciones sociales

Pese al cierre físico de algunas unidades, ACNUR mantiene su oficina principal en Bogotá, desde donde coordina la estrategia nacional. El país quedó dividido en dos grandes zonas operativas: la Suboficina de Medellín asumió la responsabilidad del norte de Colombia, incluyendo Barranquilla, Montería, Riohacha, Cúcuta y Necoclí; mientras que la Suboficina de Cali coordina el sur, con presencia en Nariño, Putumayo, Buenaventura y Chocó.

Bogotá, además, conserva una oficina de terreno para acciones focalizadas en la capital y departamentos estratégicos de frontera.

“ACNUR no desaparece del territorio; cambia su forma de estar presente”, reiteró Sieber, subrayando que la interlocución técnica y política con las organizaciones sociales se mantendrá mediante acompañamiento remoto, visitas estratégicas y articulación institucional.

ACNUR Yy OBC
Representantes de ACNUR y Opción Legal en las comunidades del municipio Soledad | Foto: Miguel Ángel González Tenias

En este proceso de transición, Saskia, representante de ACNUR en Colombia, destacó la importancia de escuchar a las organizaciones sociales del Caribe. “Era prioritario comprender sus preocupaciones y prioridades después de tantos años de trabajo conjunto”, expresó.

El liderazgo que permanece en el territorio

Uno de los consensos más claros del encuentro fue que el verdadero legado de ACNUR no se mide en oficinas, sino en organizaciones fortalecidas, autónomas y con capacidad de incidencia. Muchas de ellas iniciaron como esfuerzos voluntarios y hoy cuentan con estructuras sólidas, reconocimiento y proyección nacional e internacional.

Organizaciones como Fundación De Pana Que Sí, Identidades Diversas, Red de Mujeres, Agencia 7-80, Somos Redes y Rostro Caribe fueron reconocidas por su capacidad de sostener procesos comunitarios en contextos de alta vulnerabilidad, incluso cuando la cooperación internacional se retrae.

“El compromiso de ACNUR con el territorio se mantiene, aun cuando la presencia ya no sea permanente. Vamos a seguir acompañando a las organizaciones y a las autoridades a través de un contacto constante y de un trabajo articulado desde nuestras otras sedes”, señaló Sieber.

El representante destacó que las OBC continúan siendo aliadas estratégicas para la respuesta humanitaria y la integración de personas migrantes, refugiadas y retornadas en el Caribe colombiano. En ese sentido, reafirmó que la agencia seguirá explorando oportunidades de proyectos y recursos de manera conjunta, de acuerdo con la experiencia y capacidades de cada organización.

“No están solos. La alianza con ustedes continúa y seguiremos trabajando para identificar oportunidades que permitan sostener los procesos que han construido en el territorio”, enfatizó.

Asimismo, Sieber subrayó que ACNUR mantendrá su articulación con la Alcaldía de Barranquilla, la Gobernación del Atlántico y las entidades nacionales, garantizando la continuidad del diálogo institucional y del trabajo intersectorial, aun en el nuevo escenario operativo.

“Nosotros trabajamos por mandato institucional, pero ustedes lo hacen por convicción. Ese mérito es enorme”, señaló Sieber durante el diálogo.

ACNUR reconoce a Rostro Caribe: comunicar para integrar y transformar

El cierre de la unidad de terreno representa un ajuste institucional, pero no un retiro del compromiso con la protección y los derechos de la población en movilidad humana. ACNUR reiteró que seguirá acompañando a las organizaciones sociales del Caribe colombiano, reconociendo su rol clave en la atención, la incidencia y la construcción de respuestas sostenibles desde el territorio.

Acnur y organizaciones sociales
Miguel González y Darcy Virginia junto a Nathalia y Ambre Laurent de ACNUR | Foto: Rostro Caribe

En este nuevo escenario, Rostro Caribe recibió el reconocimiento como una experiencia de referencia en comunicación comunitaria aplicada a la integración social, la memoria migratoria y la transformación cultural en contextos de movilidad humana.

Además, ACNUR reconoció su capacidad para traducir procesos complejos, como la migración forzada, la convivencia intercultural y la prevención de la xenofobia, en narrativas humanas, accesibles y con alcance más allá del territorio local, conectando comunidades, instituciones y audiencias nacionales e internacionales.

Este enfoque ha permitido que iniciativas desarrolladas desde el Caribe colombiano dialoguen con agendas globales sobre derechos humanos, comunicación para el cambio social y cohesión social, posicionando a Rostro Caribe como un actor estratégico en la producción de contenidos con impacto territorial y proyección internacional.

Retos y desafíos de ACNUR y OBC

Durante el encuentro, las organizaciones también expresaron preocupaciones sobre la participación en espacios institucionales, señalando la necesidad de pasar de una participación instrumental a una incidencia real en la toma de decisiones.

Desde la experiencia comunicativa, Darcy Fernández, CEO de Rostro Caribe, subrayó el papel de la comunicación comunitaria en este nuevo escenario.“La comunicación no es solo contar lo que pasa, es defender la dignidad, visibilizar procesos y construir narrativas que enfrenten la xenofobia y la desinformación”, señaló.

Por su parte, Thailer Fiorillo, presidentede la Fundación De Pana Que Sí resaltó cómo el acompañamiento institucional permitió que organizaciones locales hoy cuenten con mayor capacidad de acción: “El fortalecimiento que recibimos en estos años nos permitió pasar del voluntariado a una organización con estructura, proyectos y visión de largo plazo”.

En este contexto, el desafío común será sostener lo construido, fortalecer las redes comunitarias y mantener canales de comunicación efectivos con la cooperación internacional, en un escenario donde la presencia cambia de forma, pero no de propósito.

Spring Training 2026 con Venezuela presente desde el primer pitcheo

El béisbol volvió a respirar primavera. Desde el 20 de febrero, los complejos de la Grapefruit League en Florida y la Cactus League en Arizona encendieron motores con los primeros juegos de exhibición del Spring Training 2026, una etapa que marca el inicio real del calendario de las Grandes Ligas y que este año tiene un fuerte acento venezolano y latino.

Ranger Suarez se prepara  en el Spring Training con Red Sox | Foto: Cortesía MLB.com
El abridor Ranger Suárez a la rotación de Boston | Foto: Cortesía MLB.com

Con más de 142 peloteros criollos distribuidos entre rosters de 40 e invitados, Venezuela lideriada por Ronald Acuña Jr. vuelve a posicionarse como uno de los principales proveedores de talento del béisbol de las mayores. La cifra no solo habla de presencia, sino de influencia: abridores proyectados como el caso de Ranger Suárez, relevistas de alto impacto como Robert Suárez y José Alvarado, titulares consolidados y jóvenes prospectos luchando por una oportunidad.

Una primavera que define destinos

Los entrenamientos primaverales no son simples partidos de preparación. Son el laboratorio donde se afinan mecánicas, se prueban alineaciones y se decide quién estará el Día Inaugural. En esta primera semana, el ritmo ha sido intenso: sesiones de bullpen, ajustes defensivos y los primeros turnos al bate que comienzan a marcar tendencias.

El segunda base José Altuve se siente listo para el Opening Day con los Astros | Foto: Cortesía MLB.com
José Altuve regresá a la intermedia y trabaja fuerte en el Spring Training | Foto: Cortesía MLB.com

Para figuras establecidas como Ronald Acuña Jr., Salvador Pérez y José Altuve entre otros tienen la prioridad es recuperar sensaciones competitivas y ritmo de juego. Para talentos emergentes como Jackson Chourio, la primavera representa consolidación, ratificación y evolución dentro de sus organizaciones. Mientras tanto, brazos venezolanos buscan asegurar un lugar en rotaciones y bullpens, en un contexto donde cada inning cuenta.

El peso latino en la MLB

Juan Soto trabaja fuerte en el Spring Training 2026 | Foto: Cortesía MLB.com
Juan Soto con la misión de aportar a los Mets | Foto: Cortesía MLB.com

El impacto latino en las Grandes Ligas sigue creciendo y el Spring Training es la primera vitrina del año. Nombres como Juan Soto, Teoscar Hernández, Julio Rodríguez y decenas de talentos caribeños confirman que la identidad del béisbol moderno tiene raíces firmes en América Latina.

En el caso venezolano, la diversidad de posiciones es clave: receptores con perfil defensivo sólido, infielders de contacto, jardineros de poder y lanzadores con repertorios cada vez más completos. Esa versatilidad convierte a los criollos en piezas estratégicas dentro de cada organización.

Más que números, una declaración de intenciones

Aunque las estadísticas en febrero no tienen un valor principal, la primera semana deja señales claras: intensidad, hambre competitiva y enfoque en la preparación física. La meta es llegar al 25 de marzo en plenitud, pero también enviar un mensaje interno en cada franquicia.

El Spring Training 2026 no solo inaugura una nueva temporada; también confirma que el talento venezolano sigue siendo protagonista en el mejor béisbol del mundo. Desde el primer pitcheo y en la primavera ya se habla español.

Mujeres guardianas de la cumbia y la tradición

Barranquilla no tiene latido sin cumbia, y la cumbia es la arteria que mantiene vivo ese pulso. No se trata de una resonancia superficial, de la que se escucha y pasa. Es una vibración que se instala en la piel, que desvela historias y sostiene memorias. Ese pulso, esa sangre sonora, encuentra sus guardianas en mujeres como Onoris Orozco Pacheco y Dennys Mendoza Niebles, cuyos cuerpos y decisiones han convertido la cumbia en un acto de preservación y de identidad.

La cumbia al ritmo de Cumbiamba La Reboltosa
Onoris Orozco tiene 45 años como cumbiambera pero este año le tocó preservar desde la logística | Miguel Ángel González Tenias

La cumbia no es solo tambor. Es el redoble profundo del tambor alegre, el soplo alegre de la flauta de millo, el golpeteo chispeante de las maracas, el bajo constante que une cada sección en un solo ritmo. Es la conversación sonora entre viento y cuero, entre madera y piel, que obliga al cuerpo a responder con pasos, faldeos, giros que parecen dibujar el espíritu mismo de esta tierra caribeña.

Cuando la UNESCO declaró en 2003 al Carnaval de Barranquilla Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, el mundo reconoció el trabajo de generaciones enteras de hacedores, músicos, danzantes y gestores culturales. Entre ellos, las mujeres adultas mayores han sido columna silenciosa y persistente: su aporte no excluye a otros, pero sí revela una fuerza constante que sostiene la tradición desde adentro, en cada ensayo, en cada corrección, en cada decisión que evita que la cumbia pierda su raíz.

Las cumbiamberas adultas mayores del Carnaval de Barranquilla no son adorno folclórico. Son las manos que cosen las polleras puntada a puntada, las voces que enseñan el paso correcto, las miradas que corrigen con amor y firmeza. Son madres, abuelas y trabajadoras que organizan comparsas, gestionan recursos, administran vestuarios, ensayan bajo el sol y cuidan a los más jóvenes mientras la música avanza. No observan la tradición desde la orilla: la sostienen desde adentro.

La cumbia al ritmo de Cumbiamba La Reboltosa
La llama de la cumbiamba ilumina el ritmo y le da colorido a la cumbia en el Carnaval de Barranquilla | Foto: Miguel Ángel González Tenias

En ese corazón de memoria y ritmo late, con particular fuerza, la historia de Onoris Orozco Pacheco y Dennys Mendoza Niebles, quienes hacen parte de la Cumbiamba la Arenosa y la Asociación Folclórica Cumbiamba La Revoltosa, que el pasado mes de enero celebró 70 años. Siete décadas de un recorrido que ha sostenido tradición, comunidad y compromiso como pilares de una cultura viviente; no como espectáculo, sino como resistencia colectiva..

“Cuando era pequeña quería bailar en una cumbiamba»

Onoris Orozco Pacheco de 57 años, conoce ese pulso desde muy adentro. En 1980, siendo apenas una niña, cruzaba San José a pie con su hermana para llegar a la sede de La Cumbiamba La Revoltosa en el barrio Rebolo y bailar cumbia. No iba por moda; iba por llamado. “Cuando era pequeña quería bailar en una cumbiamba… y aproveché que mi hermano vivía al frente de la sede y le dije que quería ir, aunque me quedaba muy lejos”, recuerda.

Aquellos pasos infantiles, largos, seguros e insistente, marcaron el tramo de una vida entera dedicada a la cumbia. En 1992 ingresó a la Cumbiamba la Arenosa, una agrupación con 78 años de historia viva en el Carnaval de Barranquilla, y allí se mantiene hasta la actualidad junto a sus dos hijos de 24 y 27 años.

Los pies de Onoris saben el paso. Sus manos el faldeo. El oído reconoce cuando el redoblante anuncia entrada; pero en este año no salió con su falda amplia a dibujar círculos sobre el asfalto del Cumbiódromo de la Vía 40. En este 2026 llevó uniforme: gorra negra, tono gris y verde, postura erguida, mirada firme. Custodió el orden en la Lectura del Bando, Coronación de los Reyes del Carnaval de los Niños, Noche de Guacherna, Guacherna Gay, la Noche del Río, La coronación de la Reina Michelle Char, la Batalla de Flores, la Gran Parada de la Tradición y la Gran Parada de Comparsas y Fantasía.

La cumbia al ritmo de Cumbiamba La Reboltosa
Onoris Orozco durante su labor en el Cumbiódromo | Foto: Miguel Ángel González Tenias

“Hice una pausa por motivos económicos”, dice sin victimismo, con la dignidad de quien entiende que la vida también impone coreografías: “por primera vez me sacrifiqué por el motivo económico y dije que este año iba a trabajar en logística”. Su cuerpo, que durante cuatro décadas aprendió la cumbia antes que su propio nombre, tuvo que traducir el ritmo en otra forma de pertenencia. No abandonó la fiesta; solo cambió la forma de sostenerla.

Para Onoris la cumbia no se abandona, se reconfigura. Ella sigue marcando el ritmo, aunque no lleve falda en el desfile. Sus ojos siguen siendo tambor, marcando entrada y salida, cuidando que cada paso encuentre su pulso.

El Carnaval, para Onoris, no es un acto aislado. Es proceso, preparación, resiliencia. “Uno no baila solo por aplauso. Uno baila porque si dejamos de hacerlo, se pierde”, afirma con la seguridad de quien ha visto la fiesta transformarse y resistir a la vez. En cada frase, en cada gesto, la memoria se reconoce como un territorio que no se puede perder.

Herencia viva y presencia activa

A la par de esta memoria encarnada está la figura de Dennys Mendoza Niebles, directora de la Cumbiamba La Revoltosa. Contadora de profesión, nacida y criada en el emblemático barrio Rebolo, dirige la agrupación con la paciencia y firmeza de quien sabe que la tradición es un tejido vivo que hay que cuidar cada día. “Eso es un trabajo fuerte, amigo. Eso es 24/7, 365 días; el tras bambalinas nuestro es fuerte”, expresa con naturalidad. Para ella, la cumbia no es una coreografía rígida que se marca por obligación. Es lenguaje, puente y código ancestral que se transmite con respeto y pasión.

La cumbia al ritmo de Cumbiamba La Reboltosa
Dennys custodia el ritmo de la cumbia y forma a los niños para mantener viva la tradición | Foto: Miguel Ángel González Tenias

Bajo su liderazgo, La Revoltosa ha mantenido un enfoque inquebrantable hacia los patrones tradicionales de la cumbia. “Nosotros somos unos defensores, mejor dicho, a capa y espada de lo que realmente debe ser la cumbia… hoy por hoy la están convirtiendo en tambora”, afirma. No se trata de una crítica superficial a las corrientes contemporáneas; es la defensa de una genealogía de cuerpos y pasos que conforman un patrimonio cultural inmaterial. Para Dennys, cada faldeo, cada giro, cada marca del sombrero tiene un sentido que va más allá de la estética: es historia encarnada.

Cumbia por la integración

Esa historia, sin embargo, no es excluyente. La Revoltosa es inclusiva, porque entiende que la cumbia, para sobrevivir, debe ser espacio de encuentro y transformación social. “Tenemos indígenas, personas de raza africana, gente blanca, mulatos, extranjeros, familias completas… todo lo que cabe”, dice Dennys con una sonrisa que anuncia dignidad.

Bajo el proyecto “Cumbia por la integración”, apoyado por el Ministerio de Cultura, trabajan con niños de sectores vulnerables para combatir el bullying y mejorar el comportamiento social a través del folclor. Si la cumbia enseña el arte del movimiento, estos esfuerzos enseñan el arte de la convivencia.

Mientras el Carnaval transcurre bajo las luces y la algarabía, hay un trabajo que empieza antes del tambor y continúa después del último aplauso: ensayo constante, preparación de vestuarios, ajuste de pasos. Una labor que no conoce descanso, porque la memoria colectiva no se preserva con cuatro días de fiesta: se sostiene con todos los demás días del año.

La cumbiamba en el carnaval
La cumbiambas en el Carnaval de Barranquilla es memoria e identidad cultural | Foto. Miguel Ángel González Tenias

La cumbia, entonces, se despliega como metáfora no solo de ritmo, sino de resistencia, resistencia a la mercantilización del Carnaval, resistencia a la invisibilización de las mujeres adultas mayores, resistencia a la idea de que la tradición solo tiene valor si es espectáculo atractivo. Aquí, la tradición tiene valor porque es memoria viva, inscrita en cuerpos que no se resignan al olvido.

“Cuando bailamos cumbia sentimos que representamos a nuestros abuelos”

En un desfile donde cumbiambas como La Arenosa, La Revoltosa, El Cañonazo, La Gigantona y muchas otras alzan sus banderas de tradición, la historia destaca por el legado de resistencia y memoria.

Esa memoria se siente también en quienes llegan de otras latitudes y encuentran en el Carnaval algo que va más allá de la euforia. “Cuando bailamos cumbia sentimos que representamos a nuestros abuelos”, expresó María Fernández, integrante de una de las agrupaciones participantes. “Aquí no importa el barrio ni la edad, importa el orgullo de seguir la tradición”.

Frente a la música, frente a las comparsas, visitantes como Yessica y Taylor, dos norteamericanas contemplando el desfile, no pudieron esconder su emoción: “La estamos pasando bien, requetebién. Lo que más nos gusta son los bailes, la música”, dijeron entre sonrisas. También llegaron turistas de Miami y Bogotá y se unieron a bailar la cumbia en la Batalla de Flores. Una de ellas, Maira, contó: “Vine desde Bogotá, la estoy pasando increíble, espectacular el Carnaval. El clima está calientico, pero rico”.

La cumbia al ritmo de Cumbiamba La Reboltosa
Al ritmo del compás de la cumbia | Foto: Miguel Ángel González Tenias

Cuando el tambor retumba en el Cumbiódromo, no solo marca el ritmo de la fiesta: repica en la historia de quienes han guardado ese sonido como quien guarda una herencia familiar. Y ahí está la cumbia: como acto de memoria, como acto de fe y como acto de resiliencia.

En el gesto de Onoris, que sigue marcando indicaciones tras años de danzar, y en la mirada de Denis, que corrige pasos en ensayo y desfile con la misma rigurosidad con que se cuida una promesa sagrada, la cumbia deja de ser danza para convertirse en símbolo profundo de identidad colectiva; porque la memoria no se repite: se encarna, la tradición no se exhibe: se vive, porque la cumbia, en Barranquilla, no se olvida: se sostiene.

La cumbiamba en el carnaval
Mujeres adultas mayores bailan sin descansar y le dan brillo al carnaval | Foto: Miguel Ángel González Tenias

Y las mujeres, con sus años de experiencia, son quienes mantienen ese ritmo intacto, como guardianas de una historia que no se pronuncia en pasado, sino en cada compás que sigue sonando.

“Me detuvieron por tomar una fotografía”

En el marco del Día Internacional del Camarógrafo y del Fotógrafo, el periodista y director de Rostro Caribe, Miguel González, recordó uno de los episodios más difíciles de su carrera profesional: una detención arbitraria por realizar su labor informativa. El 8 de noviembre de 2013, mientras cubría un traslado judicial en Cabimas, estado Zulia (Venezuela), fue detenido durante cinco horas y treinta minutos por funcionarios del Cuerpo de Policía Bolivariana del estado Zulia. Su acción: tomar una fotografía en medio de una cobertura periodística.

Alrededor de di10 periodistas documentaban el procedimiento cuando dos funcionarios impidieron violentamente el trabajo de la prensa. Miguel fue sujetado, despojado de su cámara y trasladado en una patrulla al destacamento policial.

Fue recluido en una celda en condiciones insalubres, despojado de parte de su ropa y mantenido retenido mientras representantes legales del diario Panorama, medio para el que trabajaba como corresponsal en la Costa Oriental del Lago, gestionaban su liberación.

La Fotografía  en el Día Internnacional del Camarógrafo y Fotógrafo

Al recuperar su equipo, descubrió que las imágenes habían sido borradas. Sin embargo, gracias al respaldo de sus colegas y al trabajo técnico en el periódico, lograron recuperar la fotografía tomada detrás de una reja: una imagen que terminó simbolizando no solo el hecho noticioso, sino la propia experiencia de detención.

La Fotografía  en el Día Internnacional del Camarógrafo y Fotógrafo

Al día siguiente, la historia fue publicada bajo el titular:
Dos funcionarios del CPBEZ me detuvieron por tomar una fotografía«.

La Fotografía  en el Día Internnacional del Camarógrafo y Fotógrafo

Años después, Miguel sostiene la misma convicción:

“Los funcionarios tienen su arma para cumplir su deber.
Los periodistas tenemos la nuestra: la cámara.
Y no nos la pueden quitar, porque con ella informamos.”

Hoy, desde Colombia y al frente de Rostro Caribe, continúa defendiendo el ejercicio periodístico y la libertad de expresión, convencido de que cada imagen también es un acto de memoria y resistencia.

Justicia Social 2026: cuando la igualdad enfrenta nuevas preguntas

Cada 20 de febrero, el mundo conmemora el Día Mundial de la Justicia Social, una fecha que en 2026 adquiere una dimensión particular bajo el lema “Compromiso renovado con el desarrollo social y la justicia social”. Más allá de los discursos institucionales, la jornada invita a revisar no solo las brechas económicas y laborales, sino también los nuevos desafíos culturales que atraviesa la sociedad contemporánea.

Tras los acuerdos alcanzados en la Segunda Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social en Doha, el llamado de organismos como la Organización de las Naciones Unidas y la Organización Internacional del Trabajo es claro: la justicia social debe traducirse en acciones concretas que reduzcan la pobreza, garanticen el trabajo decente y amplíen las oportunidades para todos.

La justicia social en 2026 va más allá de lo económico e incluye nuevos debates culturales y sociales
El Día Mundial de la Justicia Social invita a revisar los avances y pendientes en la lucha por la igualdad | Foto: Creada con IA

Para este 2026, la agenda internacional insiste en tres pilares fundamentales: la protección social universal como derecho y no como privilegio; una transición justa frente a los cambios tecnológicos y ambientales; y el cierre de brechas de género, etnia y territorio, especialmente visibles en regiones como el Caribe y América Latina.

Nuevas preguntas en el debate de justicia social

La justicia social actual no se limita solo a indicadores económicos. En su búsqueda por ser cada vez más inclusivas, las sociedades enfrentan debates culturales inéditos. Fenómenos como las identidades no convencionales, entre ellas, movimientos donde algunas personas se identifican simbólicamente con lo no human, han comenzado a aparecer en la conversación pública, no como mayorías, sino como reflejo de un tiempo marcado por identidades fluidas y redefiniciones constantes.

En un mundo de identidades cambiantes, la justicia social enfrenta nuevos dilemas colectivos
La igualdad sigue siendo una meta en construcción, atravesada por realidades sociales cada vez más complejas | Foto: Cortesía

Desde una mirada crítica, estas expresiones no desplazan las luchas históricas por la igualdad, pero sí plantean una pregunta de fondo: ¿cómo equilibrar la ampliación del reconocimiento de identidad con la necesidad de mantener acuerdos comunes que sostengan la vida en sociedad?

La prioridad sigue siendo humana

En un mundo donde la diversidad se expresa de formas cada vez más amplias, el Día Mundial de la Justicia Social recuerda que la urgencia sigue estando en garantizar derechos básicos: acceso a salud, educación, trabajo digno y protección social para millones de personas que aún viven en condiciones de vulnerabilidad.

La conmemoración de este 2026 no exige respuestas absolutas, sino una reflexión colectiva. Construir justicia social implica escuchar, dialogar y reconocer diferencias, sin perder de vista que la cohesión social y la dignidad humana siguen siendo el punto de partida para cualquier modelo de convivencia sostenible.

Desde Rostro Caribe, nos sumamos a esta conmemoración aportando una mirada crítica y contextual.

Álvaro Bustillo: un sueño de infancia que llegó al trono del Carnaval

Hay hombres que envejecen. Él no: Álvaro Bustillo se alegra cada febrero. Cuando se observa en el espejo y pinta en su mente los colores de las comparsas, el tiempo retrocede. Vuelve a ser ese niño barranquillero que veía cómo la música, el bembé y la alegría convertían las calles de La Arenosa en un territorio sagrado.

Entre lentejuelas, aplausos y el eco vibrante de la música carnavalera, el 2014 tuvo un protagonista indiscutible: el Rey Momo, Álvaro Bustillo. Con su carisma deslumbrante y una sonrisa intacta, se convirtió en el símbolo de una fiesta que llenó de color cada esquinita de la ciudad. Hoy, su historia vuelve a escena para revivir aquellos días en los que el Carnaval de Barranquilla tuvo su nombre plasmado en la memoria colectiva.

Tiene 71 años y más de doce bailando en el Congo Grande. Dice que el carnaval no es solo una fiesta: es un patrimonio. Un patrimonio que aprendió en su familia, cuando apenas era niño y veía cómo dos de sus tíos bailaban en el Congo Grande; otro salía en comedia y otro participaba en las letanías. Desde entonces, asegura: “la sangre ya estaba ahí, cerca de lo que es esta gran fiesta”.

Pero muchos años antes de aquella noche inolvidable de coronación, Álvaro ya caminaba las calles de su barrio con el ritmo metido en los pies. Nacido en Barranquilla, segundo de ocho hermanos, aprendió a seguir el golpe de los tambores mientras también trazaba su camino académico. Estudió en un colegio público, donde comenzó a fomentarse su amor por el arte y el carnaval; continuó su bachillerato en el colegio La Salle y luego cursó estudios superiores en la Universidad Libre y en la Universidad del Atlántico.

“Sin embargo, esa pasión por el arte no nació en los salones académicos. Nació una tarde carnavalera de mi infancia, entre los 5 y 6 años, cuando a mi casa llegó mi tío, el que estaba en el Congo Grande. En ese tiempo, los grupos de danzas llegaban hasta las casas y luego se iban danzando por las calles. Yo me pegué con él y me fui. Recuerdo que regresé tarde a la casa; vivía con mi abuela, de esas abuelas de antaño… ¡y me dio una chancleta bien sabrosa!”, dijo Álvaro entre risas. Ahí comenzó un recorrido que ha seguido cultivando hasta hoy.

En su época, todo era diferente. No existían tantos eventos como el Carnaval de los Niños ni las múltiples presentaciones de comparsas. Más que todo, las familias organizaban bailes de pacopacos y de langosta. Los pacopacos eran fiestas para niños; la langosta, para jóvenes y adultos, acompañadas de los famosos asaltos: grupos de niños y jóvenes disfrazados que recorrían las calles visitando vecinos y amigos, bailando y llenando la noche de música y carcajadas.

Ese mismo niño de cara alegre, después de años entre disfraces, pintura y tambores, empezó a soñar en grande: quería ser Rey Momo. Pero el sueño tuvo obstáculos. La figura del Rey Momo desapareció durante muchos años, dejando en pausa esa ilusión.

Álvaro Bustillo después de insistir durante varios años, el sueño se cumplió

Luego reapareció en 1995, cuando volvió a tomar fuerza en las festividades. En 2010, Álvaro Bustillo decidió intentarlo: “Voy pa’ esta”, dijo convencido. No fue seleccionado. Tampoco en 2011. En 2013 fue finalista. Hasta que llegó 2014 y, después de insistir durante varios años, el sueño se cumplió. No fue fácil: para elegir a este ícono se necesita una hoja de vida sólida, trayectoria, propuestas y proyectos que respalden el compromiso con la tradición.

Álvaro Bustillo revive la tradición del Carnaval
El espíritu del Carnaval se mantiene intacto en cada paso de baile | Foto: Cortesía Álvaro Bustillo – Recuerdos Carnaval 2014

Ser Rey Momo significa encarnar siglos de historia festiva. Aquella tarde, mientras almorzaba, recibió la llamada de la organización del carnaval y de la Alcaldía: había sido escogido como Rey Momo de 2014. No supo ni hacia dónde se le fue la comida de la emoción. “Porque ser Momo no es solamente el goce, es el compromiso con el barrio y con la ciudad”, afirmó.

Para él, esta figura representó un compromiso social, cultural y educativo. Con el paso de los años ha cumplido sus propuestas y ha dejado un legado no solo como artista, sino también como docente de arte en la IED Marco Fidel Suárez, en el suroriente de Barranquilla. Allí ha sembrado en cada niño el amor por el arte, la danza y la alegría, enseñando el carnaval no solo como fiesta, sino como patrimonio. En esa institución lo abrazan cada vez que llega.

En el profe Álvaro se nota la sonrisa cuando habla de sus estudiantes. Siente orgullo al ver cómo se expresan y cómo aprendieron a gozar el carnaval desde una mirada social y artística, justo como él siempre ha querido enseñar. En ese rincón especial del colegio hay un pequeño carnaval permanente: imágenes, recuerdos, atuendos, historias y anécdotas que mantienen viva la tradición.

Hoy, más de una década después de aquel 2014, su nombre sigue asociado a la alegría que desbordó las calles. La figura del Rey Momo cambia cada año, pero la memoria colectiva guarda a quienes entendieron que la corona no es un adorno, sino un compromiso con la tradición. Más que una coronación, fue el reconocimiento público de una vida dedicada al carnaval. Porque, como él mismo dice: “el carnaval es vida, y la vida necesita a Colombia”.

Por Anyelin Andreina López Feria y Roselin Caballero González | Estudiantes de Comunicación Social

Mercedes con Russell golpea primero en Baréin

La pretemporada 2026 de la Fórmula 1 entró en su fase decisiva este miércoles en el Circuito Internacional de Baréin, donde el segundo bloque de pruebas comenzó con un mensaje claro: Mercedes está dando pasos firmes hacia la competitividad real.

El británico George Russell marcó el mejor tiempo del día (1:33.459) tras completar 76 vueltas, una cifra que no solo refleja ritmo, sino también consistencia y fiabilidad. En jornadas de test, liderar la tabla no siempre es lo más importante; sin embargo, dominar el cronómetro mientras se ejecuta un programa extenso de simulaciones sí es una señal positiva.

Mercedes: más método que espectáculo

El W17 muestra confiabilidad en la pretemporada | Foto: Cortesía f1.com
El W17 de Mercedes muestra avances en la pretemporada | Foto: Cortesía f1.com

El equipo alemán centró su plan en evaluar carga aerodinámica, comportamiento de neumáticos y estabilidad en tandas largas. La prioridad fue clara: entender el monoplaza en condiciones variables y ampliar la ventana operativa que tanto les costó encontrar en temporadas recientes.

Su compañero, el joven talento Andrea Kimi Antonelli, cerró quinto, a 0.699 segundos de Russell. La diferencia sugiere programas distintos de trabajo más que una brecha real de rendimiento. Para Mercedes, lo relevante fue acumular información técnica valiosa sin contratiempos mecánicos.

 McLaren y Ferrari no se esconden

El MCL40 mostró fiiabilidad en la jornada | Foto: Cortesía f1.com
Oscar Piastri trabajó fuerte a bordo del MCL40 finalizando en el segundo puesto | Foto: Cortesía f1.com

El margen fue mínimo. Oscar Piastri colocó a McLaren a apenas milésimas del liderato, confirmando que el equipo británico mantiene la inercia competitiva con la que cerró la campaña pasada.

Ferrari mostró mejoría en la jornada de pretemporada | Foto: Cortesía f1.com
EL SF26 de Ferrari mostró mejora y nuevo paquete aerodinámico | Foto: Cortesía f1.com

Por su parte, Charles Leclerc volvió a mostrar que Ferrari tiene una base sólida y equilibrada. Sin buscar titulares rimbombantes, el conjunto italiano trabajó en simulaciones de carrera, apostando por consistencia más que por vueltas rápidas aisladas.

¿Qué aprendieron los equipos?

1️⃣ La fiabilidad será clave en 2026. Los programas extensos evidencian que nadie quiere llegar a la primera carrera con dudas mecánicas.
2️⃣ La parrilla luce apretada. Las diferencias en el top fueron mínimas, lo que anticipa una temporada cerrada.
3️⃣ Los datos mandan. Más allá del cronómetro, los ingenieros priorizaron correlación entre simulador y pista, aspecto determinante bajo el nuevo reglamento técnico.

Sensaciones rumbo al viernes

Aunque todavía restan dos días de trabajo en Sakhir, el primer balance deja una narrativa interesante: Mercedes muestra señales de recuperación real, McLaren confirma su evolución y Ferrari se mantiene al acecho.

El cronómetro marcó una tendencia, pero el verdadero duelo se observa en los garajes, entre mapas de motor, ajustes aerodinámicos y análisis de telemetría. La pregunta ahora es clara: ¿estamos ante el regreso definitivo de Mercedes a la lucha por el campeonato o es solo el espejismo de un miércoles de pruebas?

La respuesta comenzará a definirse antes del viernes, cuando caiga la bandera a cuadros del último día de test y el paddock empiece a mirar con ambición hacia la primera carrera del calendario.