La Selección Colombia volvió a encender la ilusión de su hinchada tras derrotar 3-1 a su similar de Costa Rica en un vibrante amistoso internacional disputado en el Estadio El Campín, escenario que lució completamente lleno para despedir a la Tricolor antes de sus próximos desafíos en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
El equipo dirigido por Néstor Lorenzo arrancó con una nómina alterna, aunque mantuvo como eje ofensivo a Luis Díaz, quien terminó siendo determinante en una noche donde Colombia mostró carácter, variantes ofensivas y una conexión total con la afición.
La presión alta y el juego vertical fueron las principales armas del combinado cafetero durante los primeros minutos. Al minuto 17 llegó la primera explosión de júbilo en las tribunas cuando Luis Díaz ejecutó un tiro de esquina preciso que encontró la cabeza de Davinson Sánchez, quien ganó en el área para enviar el balón al fondo de la red.

La Selección aprovechó el impulso emocional y no tardó en ampliar la diferencia. Apenas seis minutos después, Jorge Carrascal filtró un pase entre líneas que dejó a Luis Díaz frente al arco. El extremo colombiano definió con calidad para firmar el 2-0 y confirmar su gran momento futbolístico.
Sin embargo, Costa Rica reaccionó con intensidad. El conjunto tico adelantó líneas y encontró espacios que pusieron a prueba la defensa colombiana. El descuento llegó al minuto 33 cuando Josimar Alcócer lanzó un centro peligroso que fue aprovechado por Andrey Soto para marcar el 2-1 parcial.
En medio de la presión visitante apareció la figura de Willer Ditta, quien salvó una acción clara sobre la línea y evitó el empate de los centroamericanos en uno de los momentos más tensos del compromiso.
Para el segundo tiempo, Lorenzo movió el banco y la jerarquía de los experimentados marcó la diferencia. Los ingresos de James Rodríguez, Juan Fernando Quintero, Jhon Arias y Luis Suárez transformaron el ritmo ofensivo del equipo nacional.
James, con visión y precisión, volvió a demostrar su importancia en el esquema de Lorenzo. El capitán colombiano filtró un pase magistral para Luis Suárez, quien definió con potencia de zurda para sentenciar el 3-1 definitivo y desatar nuevamente la celebración en Bogotá.
Más allá del marcador, Colombia dejó señales positivas. La mezcla entre juventud y experiencia respondió en un partido donde el equipo mostró intensidad, capacidad de reacción y variantes ofensivas. La Tricolor se despidió de su gente con fútbol, goles y una sensación creciente de confianza alrededor del proyecto de Néstor Lorenzo. Bajo su dirección, el combinado nacional partirá hacia San Diego, Estados Unidos, el venidero 4 de junio. En territorio norteamericano, la delegación cafetera ultimará detalles de su puesta a punto y enfrentará a Jordania el 7 de junio, en lo que será el último examen oficial previo a su esperado debut en la cita mundialista.






