En una región donde la multiculturalidad, la migración y los desafíos sociales convergen, una generación de jóvenes está cambiando la narrativa.
A través del Semillero de Jóvenes Comunicadores Comunitarios, 60 adolescentes y jóvenes de La Guajira potencian sus habilidades como líderes, comunicadores y creadores de cambio, gracias a una apuesta innovadora por la educación, la cultura y la tecnología.

Este proceso es liderado por Rostro Caribe, en el marco del programa Integrando Horizontes Sostenibles de FUPAD, con el respaldo del Programa de Reasentamiento y Migración (PRM) del Gobierno de los Estados Unidos. La iniciativa ha llegado a comunidades de Maicao y Riohacha, impactando de forma directa a jóvenes migrantes venezolanos, indígenas wayuu, retornados colombianos y comunidades de acogida.
Jóvenes Comunicadores Comunitarios para ser agentes de cambio
El semillero busca fortalecer competencias en comunicación, liderazgo y tecnologías de la información y la comunicación (TIC), permitiendo que los y las jóvenes se conviertan en narradores activos de sus realidades, visibilizando los retos y también los sueños de sus comunidades. Cada contenido producido es un acto de agencia y voz propia.

Con un enfoque intergeneracional, étnico e intercultural, el programa promueve el respeto por la diversidad cultural, combate la xenofobia y fomenta la integración y la paz. La cultura wayuu, la memoria migrante y la herencia afrocolombiana se entrelazan en historias que inspiran, conectan y construyen ciudadanía desde la diferencia.
“La experiencia ha sido muy poderosa. Aprendimos a comunicar con respeto, a valorar nuestras raíces y a contar lo bueno que pasa en nuestros barrios. Ya no dependemos de otros para decir quiénes somos”, afirma Raymaris Fernández, joven participante del semillero.
Desde cámaras básicas y celulares, hasta el uso consciente de redes sociales, el proyecto ha demostrado que no se necesitan grandes recursos para lograr una gran transformación, sino visión, compromiso y confianza en el potencial juvenil.
“Este semillero no es solo una formación técnica. Es una escuela de liderazgo, un espacio de encuentro y una plataforma para que las juventudes de La Guajira construyan nuevos horizontes para sus territorios”, afirma Miguel Ángel González, CEO de Rostro Caribe.

Gracias a esta iniciativa, en Maicao y Riohacha este grupo de jóvenes se conectan con sus raíces, y con las herramientas para inspirar a otros en su entorno y que entienden el poder de la palabra, la imagen y la comunidad para construir un futuro más justo, inclusivo y sostenible.






